La plenitud del amor humano
En la actualidad estamos inmersos en una cultura que habla de un amor que poco entendemos, pero del que constantemente hacemos referencia. Existe un notable y profundo anhelo en el ser humano por amar y ser amado.
Si vamos al comienzo, al Genesis, alli se indica que Dios creó al ser humano y los invito a ser en el matrimonio.Desde el principio, la religion catolica considera el sexo y el matrimonio como algo santo.
Si ofrecemos la sexualidad fuera de este contexto de amor total, degradamos el valor de la sexualidad y falseamos la relacion esponsal.
Una relación de amor en la que se da y se recibe, partiendo del entendimiento que el ser humano es un sujeto y no un objeto, y que el amor se fundamenta en la donación o entrega total de la persona hacia el ser amado, debe cumplir con cuatro características que podemos identificar.
Un modo de reconocer ese sexo que consiste en constatar que se rechazan las consecuencias que, de modo natural, acompañan al acto sexual: la unidad con la otra persona.
Cuando la unón sexual, que es de las más intensas posibles antre dos personas, se hace con condicicones, se demuestra que es solo una simulacion.En lugar de ser expresion de la paz propia de la relacion conyugal.
Se puede afirmar que el gran problema de nuestra época es haber banalizado el sexo, que se ha convertido, para muchos, en un juego, un mecanismo de placer, una parte de unas relaciones efímenras o con decha de caducidad.


Comentarios
Publicar un comentario